Posteado por: Tiberio | 9 febrero 2008

A la izquierda de “la izquierda” o Yo, votante exquisito

Cada vez más, estamos oyendo términos como el del “votante exquisito” a aquellos que, siendo de izquierdas, no aceptamos las políticas neoliberales del PSOE.

Invirtiendo la culpa,  se pretende que si los partidos de izquierdas no han sabido atraer nuestro voto la culpa, no es suya, ¡la culpa es nuestra!. Se supone que, en la gran cruzada por impedir que el PP gobierne, debemos llegar al punto de abandonar nuestra ideología. ¡Se supone que pretender un modelo económico socialdemócrata (lo que en mi tiempos mozos era la derecha de la izquierda y ahora parecen ser utopías irrealizables) es ser demasiado exquisito!

Realmente ¿Todo vale por evitar que gobierne el PP? ¿Tanto como para tender un cheque en blanco al PSOE en sus políticas cada vez más favorables a los grandes propietarios y cada vez más desfavorable para las clases medias? Mucho más importante, ¿Tiene alguien algún derecho moral a exigirnos ese cheque en blanco?

Casi la mitad de los españoles han decidido no votar o dudan entre ir a votar o no. De ellos, un porcentaje muy elevado, dificil de determinar ,tenemos una mentalidad de izquierdas. De esto se deduce que preferimos un gobierno del PSOE que uno del PP.

Esto nos lleva a que la verdadera batalla política esté en ese rincón de la derecha moderada al que la gente llama “centro”. Por eso la política del PSOE es de derechas, porque consideran que para convencer a la “extrema izquierda” basta con agitar el miedo al PP.

Esta política tiene sentido, y a mi me parece legítima. El PSOE y cualquier partido político puede buscar los votos donde considere oportuno. Pero el PSOE va más allá. No existe ninguna posibilidad de que el PP gane las próximas elecciones, pero sí es importante el margen con que las pierda. Por eso desde tantos lugares se nos intenta hacer sentir culpables por no apoyarles el 9 de marzo. El término “votante exquisito” se extiende entre los seguidores del PSOE, dejando claro que si no han conseguido atraer nuestro voto no es por su política de derechas, sino porque nosotros pretendemos demasiado al querer una política de izquierdas.

El problema está en que nosotros, los votantes, tenemos derecho a exigir lo que nos de la gana a cambio de nuestro voto. Incluso supuestas utopías imposibles como las que se realizaban con éxito hace apenas unas décadas. Si un partido no seduce nuestro voto, estamos en nuestro derecho de no votarle. La “culpa” no puede ser nuestra.

Un gobierno de el PSOE puede enviar soldados a Afganistán, ilegalizar ideologías, realizar políticas neoliberales, apoyar una Constitución Europea que prohibe las políticas económicas de izquierdas, fomentar los impuestos indirectos, ser el primer gobierno español que legitime el dominio de Marruecos sobre el Sahara, etc. Pero yo tengo derecho a no aceptarle precisamente por estos mismos motivos. Yo no tengo derecho más que a criticarles por sus políticas, ellos ni si quiera tienen ese derecho sobre mi voto.

Existen partidos políticos situados a la izquierda del PSOE, me dirán. Y es cierto, pero tampoco han sabido convencerme para atraer mi voto. Y, de todas formas, gracias al sistema electoral (que el PSOE defiende) mi voto a uno de esos partidos vale lo mismo que mi abstención. Por otra parte, el PSOE está ya colocado tan a la derecha que le sale mucho más cómodo pactar con partidos de derechas (CiU y PNV) que con partidos a su izquierda (IU, ERC). Y todos sabemos que así seguirá siendo la próxima legislatura.

Hace cuatro años había decidido no votar, y al final me sentí obligado a hacerlo para echar al PP. Desde luego el PSOE es preferible al PP pero ¿hasta que punto? ¿Qué podemos hacer los que no consideramos aceptable un gobierno de derechas aunque sea una derecha moderada?

En mi opinión, mientras la izquierda siga votando “por miedo al PP”, el PSOE seguirá buscando votos en el centro. Para devolver al PSOE a la izquierda sólo podemos hacer una cosa. Ser exquisitos.


Responses

  1. Qué bueno…

  2. Como ganen me largo de España

  3. Creo que ya te lo comenté en otro post😀

    Considero importante votar. Quizá en blanco, si no te convence ningun partido (raro es, porque siempre existe alguno muy minoritario cuyas propuestas coinciden, pero vale, partamos de que no xiste). ¿Pero no votar?

    ¿No votar, cuando tantos y tantos dieron la vida por el voto? ¿No votar y que crean que eres uno de esos que passas de votar? ¿No votar y que te consideren parte de esa izquierda laxa que solo vota cuando sale la derecha?

    Vota en blanco, tio (no voy a ser yo el que te diga a quien votar) pero vota, para que al menos se den cuenta de que hay gente que no esta de acuerdo con ninguno de los partidos.

    Si en lugar de las abstenciones, los votos en blanco fueran la mayoria, quizá algún partido se coscaria de algo. Si passas de votar, eres simplemente un dejao mas.

  4. Coincido con Kano, el solo acto de poder llenar una cédula de votación es un derecho adquirido por generaciones. Si votas en blanco, viciado, por A o por B es definirse como un ciudadano..

    Ernesto Ramiro Schutz


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