Posteado por: Tiberio | 15 octubre 2006

Introducción

Tras unos meses de sequía literaria, en los que intento obligarme a escribir cosas y no soy capaz de hacer nada, he pensado en una idea para reactivarme.

Los blogs han puesto de moda los microrelatos, ya sabéis, esas historias escritas en tan sólo un párrafo, como los que escriben Izmel o Betote. Los mejores de ellos son una obra maestra de la simplificación, pero tengo que reconocer que no es un género que me atraiga especialmente. No te deja explayarte como a mi me gusta.

Pero, por otra parte, tengo que reconocer su eficacia. De hecho, no debo quejarme, ya que soy el primero que difícilmente lee un relato largo en un blog. Internet es el medio de la urgencia, de la inmediatez, si algo no puede ser leído en dos minutos, no va a ser leído.

Así que voy a intentar hacer una mezcla de lo que los blogs demandan y lo que a mi me gustaría hacer. Una novela a cachitos pequeñitos, como la serie aquella de las Guerras Clon, pero por escrito. Estoy seguro de que no soy el primero en hacerlo, y casi fijo alguien me deja algún comentario en plan “lo que tú dices se llama de tal forma”

Así que sin más dilación, empiezo mi primera entrega de la que sería la saga “La Guerra Crepuscular”. No garantizo continuidad. Amenazo con aburrirme y abandonarla en cualquier momento. Así que si sucede lo peor, que nadie diga que no he avisado 🙂

 

 

Mi nombre es Tito Lucrecio, llamado Nason. No mucha gente me conoce, y no dispongo de esclavos que aparten las multitudes ante mi anciano paso. Y, sin embargo, mucho me debe la República.

Durante muchas décadas he guardado silencio. Pero ayer, tras la muerte del último de mis compañeros, y si los dioses me lo permiten, he decidido poner por escrito mi experiencia. A nadie ofenderé su honor, pues a nadie mencionaré que esté vivo. He tenido que esperar a la decrepitud para ello, cuando mi mano tiembla y mi vista está cubierta por una nube, pero nadie debe temer por ello. En esta edad, es un misterio para mi lo sucedido ayer, pero que nadie tema por lo que voy a relatar. Lo sucedido aquellos terribles días quedó marcado a fuego en mi alma y las terribles pesadillas que sufro cada noche me impiden olvidarlo.

Apenas hace un mes se iniciaron las celebraciones por el DXX aniversario del inicio de la guerra, y no puedo dejar de pensar en el mundo que perdimos aquellos días. Yo era tan joven… Ocioso es recordar la fecha del inicio de la guerra, pues no hay habitante del Imperio que no la conozca. Faltaban dos días para los Idus de Quinticlis del CCCXXIII año del Imperio, siendo el DII consulado de Cneo Emilio Albo. Que los dioses le tengan entre ellos.

 

Próxima entrega… La Tercera Catarata.

Viernes, 14 de Julio de 2006 22:04

Comentarios

Autor: Imzel

Empieza bien… aunque tenga que acudir a la wiki para comprobar las fechas.
Sabes lo mejor de tu idea? que no te vas a detener en corregir hasta que no tengas la historia completa, lo cual también tiene su parte mala, los giros argumentales deben plantearse a largo plazo… Bueno, tú tira y luego ya vemos qué pasó!

Fecha: 14/07/2006 22:45.


Autor: Tiberio

No miras las fechas que son inventadas, no están en la Tierra :). Tampoco ha habido ningún emperador con ese nombre (que yo sepa :P)

Tienes razón en lo de la parte mala, pero no me da miedo porque soy un inconsciente :D. A ver como queda…

Fecha: 14/07/2006 22:50.

 

Ver artículo original

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: