“Lo que queremos es libertad y democracia. Si nos sentimos bien dentro de la comunidad, dentro de China, dejaremos de lado el derecho a la independencia, pero si no es así, deberíamos poder elegir nuestro futuro. Aquí son palabras prohibidas. Pero si las parejas casadas se pueden separar, ¿por qué nosotros no= Cuando las cosas empeoran, como ahora en Xinjiang o el año pasado en el Tíbet, el descontento se traduce en un mayor independentismo.”
Woeser. Bloggera tibetana condenada recientemente a arresto domiciliario.
(Entrevista aparecida en Público ayer)
Más allá de las evidencias de que China es un país dictatorial y España no y que en España se pueden defender estas posturas y en China no, creo que estas palabras deberían hacer reflexionar a muchas personas que consideran ofensiva, e incluso punible, la mera posibilidad de que un territorio de un estado quiera buscar su propio camino.



