La progresiva depauperización de los países más desafortunados está provocando una oleada de desplazados que, huyendo del hambre, de la persecución o, simplemente, buscando su legítimo derecho a una vida digna, acuden en masa hacia los paises beneficiados por el flujo de riqueza.
Estamos hablando de culturas que, a veces, son muy distintas a la nuestra. Sé que esto suena parecido al discurso de la extrema derecha, pero que ellos escuden su odio de esta manera no debe evitarnos analizar un problema que, sin duda, va a existir. El del posible enfrentamiento entre culturas.



